Atardecer en el mirador de San Miguel

 

El mirador está situado en el punto más alto de la ciudad, al pie de la ermita de San Miguel; es un balcón que cuelga sobre la Granada Nazarí.

Desde él se domina la ciudad a vista de pájaro y, especialmente, la Alhambra y el Albaicín.

Las vistas son impresionantes, pero es recomendable asomarse un día que no esté nublado, a la caída de la tarde, para ser testigo de sus bellos atardeceres;  contemplarás cómo, a medida que se pone el sol en el horizonte, la Alhambra se tiñe de un color rojizo que se extiende lentamente por todo el Albaicín hasta fundirse con la oscuridad de la noche. Al mismo tiempo, se van encendiendo las  luces de la ciudad, completando así un gran espectáculo lleno de contrastes y color.

Es una «función» diaria, única y gratuita, que no deberíamos perdernos por nada del mundo. Solo hay que coger el autobús N9 y bajarse en su última parada. Es preferible ir acompañado para compartir la emoción que, a buen seguro, experimentarás al  presenciar tan exclusivos atardeceres.